*Mercedes
Imelda Avalos Ruiz
En la
cotidianeidad del mundo y la sociedad actual, encontramos que por
supervivencia, convencionalismo,
ambición y necesidad, el trabajo se ha
convertido en una actividad directriz del ser humano. Acción para la cual se
requiere que exista una preparación básica hasta para desempeñar el más
sencillo oficio como lo hacen el cargador o el zapatero, que han aprendido a
manejar sus herramientas y capacidades de forma hábil. Con mayor razón cuando
la labor a desempeñar requiere un sustento teórico o científico, como sucede en
el caso de las profesiones tan diversas que existen en la actualidad y son
reconocidas y valoradas por la sociedad de acuerdo al impacto y beneficio que
ocasionan a la misma.