El
Volcán/SSJ
El
tatuaje es un proceso de perforación con un instrumento puntiagudo, en el que
se aplican sustancias con color debajo de la epidermis.
Los insumos que se utilizan para el grabado son variados: máquinas, agujas,
productos para la higiene y asepsia corporal, cremas para favorecer la
cicatrización, materiales desechables para la protección personal y una amplia
gama de tintas.
En particular, las tintas que son utilizadas en este oficio son reguladas por
la Secretaría de Salud Jalisco (SSJ) a través de Comisión para la Protección
Contra Riesgos Sanitarios del Estado de Jalisco (Coprisjal), la cual cuenta con
el programa específico de Tatuajes, Micropigmentaciones y Perforaciones.
La tinta que se aplica en la piel es un agente extraño y, por sus
características, debe de conservar un especial cuidado. Los componentes de una
tinta para tatuar deben de ser biocompatibles con el cuerpo humano, es decir,
inocuos, inofensivos y no provoquen una reacción alérgica en la piel,
como ronchas, picazón, irritación, hinchazón o pus, entre otras.
Se sabe que al tatuar se pueden presentar reacciones inflamatorias como
consecuencia de la perforación de la piel con la aguja, posible sangrado, dolor
e irritación, sin embargo la sintomatología por una reacción a la tinta es
distinta.
Las tintas pueden presentar problemas por su composición debido a su contenido
de metales pesados, lo que las convierte en agentes potencialmente de riesgo,
que van desde reacciones alérgicas hasta un probable cáncer de
piel.
Las manifestaciones clínicas son variadas y dependen de las diferentes
características de la piel y la zona expuesta.
Otras sustancias que pueden producir una alergia, son conocidas como alérgenos,
las cuales se concentran en mayor o menor medida dentro de los diferentes
pigmentos utilizados para el tatuaje.
Los diferentes pigmentos sintéticos para tatuar se diversifican en una amplia
gama de colores con una composición distinta para cada uno de ellos.
Las tintas son consideradas productos cosméticos conforme lo establece la Norma
Oficial Mexicana NOM -141-SSA1/SCFI-2012. De acuerdo con esta regulación, el
producto debe contener información en español y debe ser fácil de leer por el
consumidor en circunstancias normales de compra y uso.
Igualmente, la NOM especifica que las tintas elaboradas en México como en el
extranjero deben ser evaluadas en su composición, efectividad, inocuidad,
proceso de envasado, la correcta identificación de sus contenedores primarios y
secundarios, su etiquetado, la fecha de elaboración, de caducidad, así como las
leyendas precautorias y de advertencia de riesgo para su uso y aplicación.
Es importante recalcar a la población que utilizar tintas que no cumplan con
los requisitos de procedencia, estándar de calidad y de bioseguridad, puede
provocar daños a la salud.
Si decides aplicarte un tatuaje, debes observar lo siguiente:
Que la
tinta a usar esté en su envase original.
Que el
producto cuente con fecha de elaboración y de caducidad vigente.
Valorar
si hacerse o no un tatuaje dependiendo de las características muy particulares
de hipersensibilidad de la piel.
Mantener
los debidos cuidados y medidas higiénicas que sean recomendados por el tatuador
para favorecer el proceso de recuperación de la piel.
Acudir
a un establecimiento que cuente con los permisos autorizados y vigentes
emitidos por la Secretaría de Salud Jalisco.
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