Paulina Villalvazo Aguilar
Actualmente
se observa en los adolescentes una creciente falta de interés por el estudio y
una desmotivación generalizada. No se podría dar la educación si el educando y
educador no entran en relación, esa relación debe ser constructiva.
No
hay motivación en ellos que haga que la educación sea una de las prioridades
para su formación.
En
la etapa de escolarización secundaria es la etapa de la adolescencia, es donde
el niño empieza a tomar distancia de sus padres, empieza a darse cuenta que la
relación con ellos no es capaz de satisfacer sus necesidades y es cuando
comienza a buscar otras relaciones, busca apoyo y comprensión de los amigos y a
ellos confía más sus preocupaciones, es normal que busque la relación con otros
adultos. El alumno adolescente necesita una relación que sea para él una
referencia, en el cual reconozca una autoridad. Por esta razón, las relaciones
entre profesores y alumnos en esta etapa de desarrollo adquieren aún más
importancia.
Es
importante que los profesores establezcan con sus alumnos relaciones afecto de
manera que el alumno sienta seguridad, que está permitido a equivocarse porque
va a prender a mejorar, y a formarse un sentimiento positivo de sí mismo.
Estas
son algunas de las características del profesor que propician la motivación por
aprender en los alumnos:
·
La manera de explicar
·
La propuesta de actividades motivadoras, el entusiasmo
del profesor que provoque el entusiasmo del alumno
·
Propiciar la participación y cooperación en el aula
·
La valoración del esfuerzo, sus capacidades
Una buena relación educativa influye tanto en el
rendimiento académico como en la actitud hacia la materia y el desarrollo
personal del estudiante.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario