Eduardo
Ponce Llamas
Una
buena educación nos equipa como participantes competentes en el camino del
aprendizaje permanente. Una buena educación va más allá de la acumulación de
hechos y la adquisición de habilidades, para ayudarnos a aprender a aprender.
Una
buena educación no es un fin en sí misma... una buena educación es solo un
punto de partida.
En
esencia, una buena educación absorbe la humilde aceptación de lo poco que
sabemos en realidad, pero nos infunde un impulso apasionado y motivación para
saber más constantemente.
Una
buena educación no es puramente un ejercicio o función de la mente, ya que debe
traducirse en hacernos mejores personas si se la considera buena. "Educar
a un hombre en la mente y no en la moral es educar a la sociedad como una
amenaza". Por lo tanto, una buena educación debería ayudarnos a
convertirnos en maestros en el arte de la vida, a comprender y aceptar
plenamente el lugar en el mundo en el que nos encontramos y, a la vez, mostrar
las características de una persona verdaderamente educada.
Una
buena educación produce individuos, que pueden formar sus propias opiniones y
que pueden examinar críticamente y cuestionar las normas de la sociedad y la
necesidad de ajustarse a las tendencias y filosofías actualmente populares.
La
mala educación produce personas que arrastran la línea, tienen poca
imaginación, creen lo que les dicen sin cuestionar y siguen a la manada.
Una
buena educación nos hace "fáciles de dirigir, pero difíciles de manejar,
fáciles de gobernar, pero imposibles de esclavizar. Una buena educación nos
hace más tolerantes con los demás ya que reemplaza "una mente vacía por
una abierta".
La
buena educación sigue siendo un concepto tan difícil de definir y tan abierto
al debate como esencial para nuestra identidad. ¿Es un artesano experto sin
educación formal bien educado? ¿Es una abuela sabia con ochenta años de
experiencia en la vida, pero solo educación de tercer grado educada? ¿Bill
Gates, que abandonó Harvard en su tercer año para fundar Microsoft, más o menos
educado que sus compañeros de clase que se quedaron en la escuela? Cuando
buscamos buena educación, ¿buscamos conocimiento, sabiduría, habilidades o los
tres?
Finalmente,
una buena educación debería "hacer de la mente un lugar agradable en el
que pasar el tiempo libre" ya que nos proporciona la capacidad cognitiva
de tener "conversaciones con las mejores mentes del pasado" y para
transmitir lo mejor en una civilización de una generación a otra.
*Asesor
del Centro de Actualización del Magisterio
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