Victor Manuel Mendoza Sánchez*
Cada 9 de agosto, el mundo conmemora el Día Internacional de los Pueblos Indígenas, una fecha que invita no solo a reconocer la riqueza cultural de las comunidades originarias, sino también a reflexionar sobre su capacidad histórica para preservar su identidad frente a los procesos de conquista, colonización, homogeneización cultural y modernización. En este contexto, Tuxpan, Jalisco, constituye uno de los ejemplos más sobresalientes de resistencia cultural en el occidente de México, pues su pueblo ha logrado conservar un complejo universo ritual donde la religiosidad popular se convierte en el principal vehículo de continuidad de la memoria indígena.


